La Argentina ocupó en 2009 el tercer lugar entre los países de América del Sur donde más cayó el flujo de inversión extranjera directa (IED) con respecto del año anterior, al registrar una contracción de 50% interanual.
El primer puesto lo ocupó Venezuela, en la que hubo una desinversión de más de U$S 3.000 millones, lo que fue evaluado como una diferencia relativa de 990%, como resultado de las nacionalizaciones efectuadas en 2009, seguido por Ecuador, con una baja de 69% interanual; ambas naciones con lazos comerciales muy fuertes con Argentina impulsados durante la gestión kirchnerista.
El único país de América del Sur que arrojó balance positivo fue Paraguay, con una suba de 69% interanual.
Así surge del informe "La Inversión Extranjera Directa (IED) en América Latina y el Caribe 2009", elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que proyectó que los flujos de IED hacia la región repuntarán este año entre 40% y 50%, tras la caída de 42% sufrida en 2009 a causa de la crisis internacional.
La Argentina se ubicó en el quinto lugar entre los países de América latina y el Caribe que receptaron los mayores montos de IED en 2009, con un flujo de U$S 4.895 millones.
El mayor receptor de IED fue Brasil con U$S 25.949 millones en 2009, le sigue Chile con U$S 12.702 millones, México con U$S 11.417 millones; y Colombia con U$S 7.201 millones.
El documento señaló que en el contexto de la crisis internacional, más fuerte desde la Gran Depresión de 1930, la IED se vio muy afectada en todas las regiones del mundo. La Cepal destacó que a diferencia de 2008, cuando la IED solo se contrajo en los países desarrollados, el año pasado la crisis mundial también afectó las corrientes de inversión hacia América latina y el Caribe.
Al respecto, indicó que la recepción de IED en esta región alcanzó los U$S 76.681 millones, lo que significa un descenso de 42% con respecto del récord histórico alcanzado en 2008. En este sentido, precisó que la recepción de IED bajó en América del Sur cayó 40% anual; en el Caribe se redujo 42%, y en Centroamérica se contrajo 33%. El informe remarcó que la reducción fue notoria en cada uno de los países de América del Sur "que regularmente concentran la mayor parte de IED: Argentina (-50%); Brasil (-42%); Chile (-16%); Colombia (-32%) y Perú (-31%).
Chile es el principal inversionista latinoamericano en el exterior en 2009, en términos absolutos y en relación con el PBI, con U$S 7.983 millones. En términos de magnitud de inversión, le siguieron en el ranking: México, Colombia, Venezuela, y Argentina.
Mejores perspectivas
La Cepal espera que la IED aumente significativamente en 2010 debido a las mejores perspectivas de crecimiento para los países de América latina y el Caribe, las tendencias de largo plazo de la inversión extranjera hacia la región y las previsiones de los ingresos esperados de algunos de los mayores países receptores.
"Una vez pasada la tormenta, comprobamos que la región vuelve a ser interesante para la inversión. Los países no han perdido su atractivo ni competitividad, a pesar de la crisis", evaluó la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, al presentar el informe en la sede del organismo en Santiago de Chile, estudio que fue difundido por las agencias internacionales de noticias.
El organismo estimó que el repunte esperado para 2010 permitiría a la región retomar los niveles de IED alcanzados en 2007, con ingresos superiores a los U$S 100.000 millones.
Bárcena remarcó que la mayoría de la IED en la región se centra en manufacturas y sigue siendo escasa en sectores de alta tecnología y proyectos de inversión y desarrollo, y dijo que "para superar estos problemas, se necesitan políticas de desarrollo productivo, centradas en la innovación y el fortalecimiento de las capacidades locales".
Avance y freno
Por otra parte, la consultora Abeceb.com estimó que, si bien las perspectivas económicas y de crecimiento de la Argentina son buenas, se observa un deterioro en los niveles de inversión. "De la mano de la recuperación del consumo observamos un incremento de la inversión, la cual venía alicaída producto de la crisis internacional pero también de las distintas pujas sectoriales que comenzaron a generar inestabilidad política y económica en el corto plazo. Según observamos, la tendencia de crecimiento del proxy de inversión industrial tanto del Indec cómo de las estimaciones privadas (construido en base a las variaciones de los indicadores de actividad industrial y utilización de la capacidad instalada) muestra una expansión de la inversión en el sector productivo local. Sin embargo, se debe notar que gran parte de esta inversión está atada, justamente, a la recomposición del capital amortizado, en tanto que ya se advierte el freno. Se trata más bien de un rebote frente a las abruptas mermas que indicó el año pasado y parecería que va a estar lejos de los niveles registrados en 2007", dice el informe.
"De la mano del advenimiento de un más que próspero año para la campaña agrícola, de la recomposición de la actividad de la construcción y el repunte de la demanda externa, los bienes de capital impulsan el alza en el proceso de reinversión", añade.